El digital Lleida.com entrevista a Maria José Pérez

Maria José Pérez: “Cada vez somos más las mujeres que tenemos un papel destacado en las bodegas”

Artículo publicado en Lleida.com

María José con su alegría y optimismo aportó su granito de arena a Vinya els Vilars y, con el tiempo, se ha convertido en uno de los pilares fundamentales del funcionamiento de la empresa, ya que su trabajo se centra en la comercialización, las relaciones externas y la atención a los clientes. Una mujer emprendedora con plena convicción de convertir la empresa Vinya els Vilars en todo un referente del enoturismo y ofrecer vinos con una calidad excelente. Dejemos que ella nos lo cuente.

María José y Antonio, soñaron a lo grande y lo consiguieron, ahora mismo son los directivos de Vinya els Vilars. Una bodega de seis hectáreas de viñedo en Arbeca, de la que actualmente se producen cerca de 20.000 botellas de vino anuales. Una empresa familiar que apuesta por el enoturismo, una muestra de identidad con la empresa y el territorio leridano.

• ¿Cómo fueron los inicios de la empresa?

El proyecto de la bodega Vinya els Vilars comienza a caminar en el año 2002 cuando mi pareja, Antonio Aldomà, decide poner raíces en su sueño plantando las primeras cepas de Syrah y Merlot, las variedades de uva que aportan el rasgo identitario a lnuestros vinos.

• ¿De dónde surge el proyecto?

De su pasión por el vino, por la tierra, por ver nacer un producto cuidado y controlado por nosotros desde el primer momento, se convierte en una realidad en el año 2004 con la salida al mercado de las primeras botellas de Vinya els Vilars. De este modo, lo que empezó como un pequeño sueño se ha convertido en una apasionante realidad en la que participamos toda la familia. Un proyecto, una idea que va mucho más allá de la propia producción y venta de nuestros vinos, ya que, con el paso del tiempo, hemos conseguido ser, gracias a nuestra firme apuesta por el enoturismo, un punto de apoyo más en la dinamización socioeconómica de Arbeca y del conjunto de Les Garrigues.

• En cuestión de liderazgo, ¿quién ha sido una pieza fundamental para el crecimiento de la empresa?

Sinceramente creo que Antonio y yo formamos un binomio perfecto y bastante equilibrado para la dirección y gestión de la empresa; él más centrado en la producción integral del vino y yo en su comercialización, relaciones externas, y atención al cliente. Una suma de esfuerzos que multiplica sus resultados.

Los dos nos repartimos la dirección y gestión de Vinya els Vilars, cada uno con unas funciones determinadas, donde también contamos con la implicación y colaboración de Gerard y Aleix, los hijos de Antonio. De hecho, Gerard se está formando para tomar en un futuro la gestión de la bodega.

Por otra parte, cuando empezamos nuestra “aventura” empresarial, la presencia de mujeres en el mundo de la viticultura no era muy significativa. Por suerte, poco a poco, se ha invertido esta tendencia y cada vez somos más las mujeres que tenemos un papel destacado en las bodegas. En mi caso, al frente de la atención al público y llevando toda la gestión enoturística y la organización de celebraciones y eventos, además de gestionar nuestra área de autocaravanas, entre otras funciones.

• ¿En qué punto se encuentra la empresa ahora mismo?

Una de las apuestas más importantes de la bodega es el fomento del enoturismo, una rama del negocio con mucho peso que, además de ayudarnos a comercializar de una forma muy personalizada y directa nuestros productos, contribuye a dar a conocer los activos turísticos de nuestro territorio. En este sentido, mi formación en enoturismo ha sido determinante a la hora de apostar por esta forma de comercializar nuestros vinos, que se desarrolla de forma paralela a la venta convencional a través de distribuidores y comercializadores, tanto en ámbito de Cataluña y el resto del Estado, como en el extranjero, otra de las apuestas de la bodega.

• ¿Cuál es el punto al que desea llegar y qué proyectos tiene a futuro?

En Vinya els Vilars tenemos muy claro que nuestra proyección empresarial se basa en un crecimiento sostenible. No queremos evolucionar a base de incrementar de forma exponencial la cantidad de botellas producidas. Queremos crecer en la excelencia, haciendo de cada vino elaborado en bodega un producto de alta calidad, único y especial. Esto, junto con nuestra voluntad de transmitir, de forma personal y directa, nuestra pasión y aprecio por el vino al gran número de enoturistas que visitan nuestra bodega y en cualquier lugar donde tengamos la oportunidad de presentar nuestros vinos .

• ¿Qué hay de ti como persona en la empresa?

Me considero una persona alegre y optimista e intento transmitir esta forma de ser y entender la vida a todo lo que hago en la bodega. Creo que este talante comunicativo y extrovertido es uno de los pilares sobre los que se fundamenta el creciente número de visitantes que llegan a nuestra bodega, con los que nos gusta tener un trato de tú a tú, muy familiar y cercano.

• ¿Qué aficiones tienes?

No todo va a ser trabajar. El vino, además del motivo de mi labor profesional, también se ha convertido para mí en una gran pasión que ocupa gran parte de mi tiempo y que comparto con otras grandes pasiones como el deporte, la naturaleza, los animales (no puedo dejar de llamar a Syrah y Turiga, mis dos “perritas”, que me tienen el corazón robado) y, claro, disfrutar con mis amigos y la familia, si es con una copita de vino, mejor que mejor; sin embargo, el trabajo en bodega es muy absorbente.

• ¿Cómo concilias la vida personal/familiar con la vida profesional?

Por suerte, la conciliación de la vida laboral con la personal y familiar la llevamos “bastante bien”; el hecho de estar implicados todos en la empresa tiene mucho que ver para conseguirlo.

Sin duda estoy muy satisfecha de representar y formar parte de este proyecto. Siempre es orgullo, además de una gran responsabilidad, saber que tu trabajo, tus decisiones tendrán una traducción directa en la dirección y los resultados finales de la empresa y, en este sentido, Antonio y yo formamos un gran equipo.

• ¿Cómo ha sido la labor de liderazgo dentro de la empresa?

En Vinya els Vilars apostamos por la elaboración de un producto de calidad, creemos en un modelo de negocio que, además de ser, en buena parte, nuestro medio de vida, sea una empresa, que de forma respetuosa y sostenible, ayude al crecimiento de nuestro entorno. Que se convierta, como ya hemos dicho, en un elemento de dinamización de Arbeca, de Les Garrigues. Creo que ésta es una de las grandes aportaciones de nuestra bodega al territorio, al que amamos tanto como a nuestros vinos.

Destacar también nuestro esfuerzo por minimizar al máximo nuestra huella de carbono y afectación al medio natural. De hecho, entre otras acciones con este objetivo, obtuvieron el certificado de la Generalitat “Empresa Sostenible” como reconocimiento al proceso de implantación de políticas de responsabilidad social empresarial, que llevamos a cabo en el marco del proyecto de cooperación interterritorial Gestión Sostenible Rural. Recientemente también hemos certificado para la producción de vino en ecológico.

• ¿Qué legado deja a generaciones futuras?

Como he dicho al empezar, Vinya els Vilars es el fruto de un sueño hecho realidad. Puestos a soñar, nos gustaría que en un futuro Vinya els Vilars fuera una bodega de referencia, conocida por producir, con pasión y cariño, unos vinos de calidad. Siempre fiel a sus principios; una bodega que contribuya a sumar prestigio a nuestra DO y capaz de aportar un pequeño granito de arena en el desarrollo de nuestro territorio. Una bodega familiar, amable y cercana donde todo el mundo que venga salga con ganas de volver.

Leave a comment